La prisión de la cultura

En el corazón de Valparaíso existió una cárcel que funcionó desde 1907 hasta 1999. La ubicación del recinto la llevó a construir una historia de empatía con la comunidad porteña, es por eso que al cierre esta los vecinos y IMG_0001artistas de la ciudad decidieron ocupar el espacio y convertirlo en un escenario cultural. Pese a intentos del sector privado por comprar el terreno, este se mantuvo durante 10 años gracias al esfuerzo de vecinos y artistas ya que para este recitó nunca existieron recursos gubernamentales para mantenerlo.

 

En el año 2007 el destacado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer regaló un diseño para este espacio, el proyecto no se llevó a cabo pero este hito marcó una pauta para el futuro de la zona, pues las autoridades pusieron en discusión lo que se haría con el. Finalmente en 2010, para el bicentenario de la nación,  se consideraron los recursos para crear lo que hoy es El Parque Cultural de Valparaíso. Tras un concurso nacional donde participaron más de 120 propuestas, la remodelación y construcción del proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Martín Labbe, Jonathan Holmes, Carolina Portugueis y Osvaldo Spichiger.

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El Parque está compuesto por 3 edificios de aproximadamente  10.000 m2 en un terreno de 2,5 hectáreas, esto lo convierte en el segundo recinto cultural más grande de Chile. En el lugar aún se conserva la fachada de uno de los edificios originales que constituía la prisión, se eliminaron las celdas y en su lugar se encuentran salones de recreación artística.

 

Además este espacio cuenta con una construcción contemporánea donde se encuentra un auditorio, diversos espacios para montar galerías, una biblioteca y una terraza. El centro cultural cuenta con amplias áreas verdes que según nos comenta el encargado de comunicación Richard Muñoz “más del 70% de los visitantes viene a esta área con sus familias y amigos”, menciona que este recinto siempre ha sido incluyente con la comunidad de Valparaíso.plaza-en-el-parque-Cultural-de-Valparaiso

 

Don Javier, un vecino del centro cultural, mencionó que para él es muy significativo que un lugar así se haya convertido un centro recreativo para la comunidad pues dice,  “ayuda a que los jóvenes y los niños busquen hacer cosas buenas y se alejen de la calles”.

A este recinto llegan miles de turistas año tras año con la curiosidad de poder ver lo que antes era una cárcel. Alma Lucía de Guadalajara, México una turista que visitaba el lugar, mencionó que “la arquitectura del lugar me pareció muy bonita y  las áreas donde se realizan las actividades muy bien diseñadas” y dijo estar fascinada con el uso de que se le dio a este lugar.

 

Además de fungir como cárcel este espacio en años de dictadura militar (1973) recluyó a presos políticos, es por eso que la administración del parque decidió tomar el mes de noviembre como “mes de la memoria”, en este se da voz a alguna víctima de la dictadura  que estuvo dentro de esta prisión.

 

Richard Muñoz mencionó que la visión de este parque es “incluir aún más a la comunidad de Valparaíso realizando  evento donde puedan interactuar con los artistas de una manera cercana”.

 

La infraestructura y el tratamiento del Parque Cultural de Valparaíso es contestataria hacia lo que un día fue, pues hoy esta área tiene las puertas abiertas a  todo tipo de expresión cultural, a la inclusión de la comunidad y a la creación continua de nuevas formas de arte.

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